Me levanto, nos levantamos. Temprano pero se hace tarde hasta que nos cambiamos y alistamos para ir a desayunar. Tremendo desayuno nos ofrece el lugar donde estamos parando. Todos toman café o té; yo en cambio, leche chocolatada. Me niego a tomar café porque no me gusta y es de viejos. Hay sol, esta lindo, hace calor.
Llegamos a la playa, para variar, se levanta un vientón. Porque no es el viento que suele haber en la playa, este viento es violento, es agresivo, es feo. No se puede estar. Nos enojamos porque el segundo día de playa vuelve a ser un desastre.
Después de almorzar, se había nublado. A la playa no podíamos ir y mi familia es de esas que les encanta, todavía no se porqué razón, ir al supermercado todos juntos. Allá fuimos. Compramos como para subsistir 5 de los 10 días en mi opinión, según mi padre alcanza para todos los días, yo creo que vamos a morir de hambre. Volvemos a casa se podría decir porque ya estamos re instalados, hasta mi hermana mayor guardó la ropa en los cajoncitos del placard.
Me entro a bañar. Tengo dos cosas para decir sobre esto. La primera, que odio muy mucho esos baños que no tienen luz en la parte de la bañera, porque la gente como yo que no ve tiene que hacer un esfuerzo inhumano para no ponerse el acondicionador en lugar del shampoo. Y la segunda que no creo ser la única que se replantea ciertos aspectos de su vida mientras se ducha, pero si creo ser la única que lo hace hablando y contestándose a si misma en voz alta. Después miento diciendo que estaba cantando o algo por el estilo.
Mientras mi padre hacía unas hamburguesas a la parrilla, placer de los dioses, yo miraba una película bastante triste que había puesto mi hermana. Se trataba de una mujer, que era profesora de Lingüística, materia que me encanta. Me llamó la atención ese pequeño detalle. La mujer era diagnosticada con alzheimer prematuro, e iba perdiendo la capacidad de comunicarse. Era bastante triste porque la Lingüística se basa en la comunicación, estudia este proceso de como los seres humanos hacemos para comunicarnos con los demás seres humanos. Estudia las palabras, los textos, la capacidad de hablar. Esta mujer, Alice, se olvidó de como hablar. No se si es ironía, pero fue bastante inteligente por parte del guionista. Era interesante pero triste. Pienso "ojalá que no me pase".
Me voy a dormir, pero no sin antes de escuchar las diez mil historias que tiene uno de los mejores amigos que puedo tener.
¿Soñé? Si, esta vez si me acuerdo.
martes, 22 de diciembre de 2015
Vacaciones: día 1
20 de Diciembre del 2015. 16 horas. Llegamos a Mar de las Pampas. Lugarcito en la costa argentina que tiene la perfecta combinación entre bosque y playa. Te da esa sensación de estar en un cuento de hadas, si te crees princesa. Sacando la parte de la playa se parece bastante al lugar, que no me acuerdo el nombre, donde vive Edward Cullen en Crepúsculo.
Llegamos a las cabañas donde nos vamos a quedar los próximos 10 días, Terra Meiga. No quiero alardear pero estamos a media cuadra de la playa. Bajamos del auto. Me duele la parte de atrás de las rodillas. 10 horas de viaje no es un chiste y menos si saliste la noche anterior y tenés dos metros de piernas. Todos estamos cansados pero decidimos cambiarnos e ir a la playa. Hace calor, pero no tanto. Esta nublado, pero no tanto. Encaramos para la playa. Para un cordobés no hay como sentir arena entre los dedos, esas cosquillitas entre suave y rasposo; lo mejor para un habitante de una provincia mediterránea, porque si, hay río pero no es lo mismo. Hay viento, mucho, demasiado, tanto que la arena que se levanta y pega sobre tu cuerpo duele como si te clavaran pequeñas agujitas. Ya no estamos TAN felices. Tratamos de poner la sombrilla, se vuela. Nos sentamos a tomar sol, en dos minutos éramos milanesas. Voy a tocar el agua, helada, como suele ser en la costa argentina. Vuelvo a la reposera. Pasan 10 minutos y nos queremos ir por decisión unánime.
Primer día de playa, un desastre.
No nos desanimamos. Buscamos un abrigo, nos subimos al auto, y vamos al centro. Decidimos merendar en La Pinocha, tienen como especialidad:tortas. Ahora si, yo feliz de la vida. Nos sentamos. La moza tiene un tatuaje de Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota, ya me cae bien. Todos en menos de 5 minutos habían decidido que pedir, yo; por supuesto que no. Me cuesta, me cuesta tomar decisiones. Si, hasta que merendar. Me decido al fin por un licuado de frutilla con leche y un tostado de jamón y queso. ¿Y las tortas que tan feliz te hacían? Nose. Quería algo salado. ¿Queria de verdad algo salado? ¿O pedi lo mismo que había pedido mi hermana? Nose, me cuesta. Me cuesta tomar decisiones. En fin, la merienda era tan genial y tan abundante y tan generosa y rica que tuve que subir casi a obligadas por mi inconsciente una foto a instagram.
Paseamos un rato. Mis hermanas y un local de ropa significa esperar mínimo media hora para que no les guste nada. Yo me probé una sola malla que me quedaba tan mal que supe que no la quería al instante. Ahora si que decidí, y lo hice bastante rápido. Buscamos lugares para cenar en la noche de navidad, todos cerrados o ya ocupados.
Volvemos a las cabañas. Cenamos, me baño y me voy a dormir. Y duermo, y que lindo que es dormir. Pero más lindo es dormir cuando tenés sueño. Me siento un poquito culpable porque estaba hablando vía whatsapp con el que me gusta, o creo que me gusta y de repente no le respondí más. Jaja bueno soy así. Un poquito desprolija para esas cosas.
¿Soñé? Capaz que si. No me acuerdo.
Llegamos a las cabañas donde nos vamos a quedar los próximos 10 días, Terra Meiga. No quiero alardear pero estamos a media cuadra de la playa. Bajamos del auto. Me duele la parte de atrás de las rodillas. 10 horas de viaje no es un chiste y menos si saliste la noche anterior y tenés dos metros de piernas. Todos estamos cansados pero decidimos cambiarnos e ir a la playa. Hace calor, pero no tanto. Esta nublado, pero no tanto. Encaramos para la playa. Para un cordobés no hay como sentir arena entre los dedos, esas cosquillitas entre suave y rasposo; lo mejor para un habitante de una provincia mediterránea, porque si, hay río pero no es lo mismo. Hay viento, mucho, demasiado, tanto que la arena que se levanta y pega sobre tu cuerpo duele como si te clavaran pequeñas agujitas. Ya no estamos TAN felices. Tratamos de poner la sombrilla, se vuela. Nos sentamos a tomar sol, en dos minutos éramos milanesas. Voy a tocar el agua, helada, como suele ser en la costa argentina. Vuelvo a la reposera. Pasan 10 minutos y nos queremos ir por decisión unánime.
Primer día de playa, un desastre.
No nos desanimamos. Buscamos un abrigo, nos subimos al auto, y vamos al centro. Decidimos merendar en La Pinocha, tienen como especialidad:tortas. Ahora si, yo feliz de la vida. Nos sentamos. La moza tiene un tatuaje de Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota, ya me cae bien. Todos en menos de 5 minutos habían decidido que pedir, yo; por supuesto que no. Me cuesta, me cuesta tomar decisiones. Si, hasta que merendar. Me decido al fin por un licuado de frutilla con leche y un tostado de jamón y queso. ¿Y las tortas que tan feliz te hacían? Nose. Quería algo salado. ¿Queria de verdad algo salado? ¿O pedi lo mismo que había pedido mi hermana? Nose, me cuesta. Me cuesta tomar decisiones. En fin, la merienda era tan genial y tan abundante y tan generosa y rica que tuve que subir casi a obligadas por mi inconsciente una foto a instagram.
Paseamos un rato. Mis hermanas y un local de ropa significa esperar mínimo media hora para que no les guste nada. Yo me probé una sola malla que me quedaba tan mal que supe que no la quería al instante. Ahora si que decidí, y lo hice bastante rápido. Buscamos lugares para cenar en la noche de navidad, todos cerrados o ya ocupados.
Volvemos a las cabañas. Cenamos, me baño y me voy a dormir. Y duermo, y que lindo que es dormir. Pero más lindo es dormir cuando tenés sueño. Me siento un poquito culpable porque estaba hablando vía whatsapp con el que me gusta, o creo que me gusta y de repente no le respondí más. Jaja bueno soy así. Un poquito desprolija para esas cosas.
¿Soñé? Capaz que si. No me acuerdo.
lunes, 21 de diciembre de 2015
Cumplir sueños, del verbo HACER.
Hoy tuve, gracias a mi facultad y a un grupo de compañeros, la hermosa oportunidad de presenciar una entrevista a una gran persona, papá de uno de los chicos, emprendedor, y sobretodo ejemplo de vida.
¿Quién es? Andrés.
Este señor, Andrés, habló de lo importante que es hacer foco en la meta que tenemos, y no desconcentrarnos, y no rendirnos, y no dejar de lado un sueño jamás, porque no hay nada que no se pueda hacer. Nos dio cinco consejos: (1) hagan; (2) hagan; (3) hagan; (4) hagan y (5) hagan.
¿Repetitivo? Si, y necesariamente.
Hoy, aprendí algo nuevo. Si queremos algo, hay que hacer lo que se pueda y lo que no, lo que este a nuestro alcance y lo que no, para cumplirlo. Para llegar a esa meta que tanto ansiamos, para poder decir "lo logré", para saber que nadie ni nada nos puede privar de cumplir nuestros sueños. Hay que pensar qué queremos realmente, imaginarnos en la situación que queremos estar, hacer foco y HACER lo que tengamos que HACER para lograrlo. Porque si hay algo que es verdad, es que nadie que está donde quiere estar llegó por quedarse sentado esperando.
¡Hagan, y hagan mucho, que les hace bien al alma!
(Esto fue hace un montón y nunca lo publiqué, pero acá está)
¿Quién es? Andrés.
Este señor, Andrés, habló de lo importante que es hacer foco en la meta que tenemos, y no desconcentrarnos, y no rendirnos, y no dejar de lado un sueño jamás, porque no hay nada que no se pueda hacer. Nos dio cinco consejos: (1) hagan; (2) hagan; (3) hagan; (4) hagan y (5) hagan.
¿Repetitivo? Si, y necesariamente.
Hoy, aprendí algo nuevo. Si queremos algo, hay que hacer lo que se pueda y lo que no, lo que este a nuestro alcance y lo que no, para cumplirlo. Para llegar a esa meta que tanto ansiamos, para poder decir "lo logré", para saber que nadie ni nada nos puede privar de cumplir nuestros sueños. Hay que pensar qué queremos realmente, imaginarnos en la situación que queremos estar, hacer foco y HACER lo que tengamos que HACER para lograrlo. Porque si hay algo que es verdad, es que nadie que está donde quiere estar llegó por quedarse sentado esperando.
¡Hagan, y hagan mucho, que les hace bien al alma!
(Esto fue hace un montón y nunca lo publiqué, pero acá está)
Being shy and writing a lot.
Guillermina, mi nombre; Echevarria, mi apellido; 18, mi edad; Tímida, mi mejor descripción.
Tímida de esas que se guardan todo para si porque les cuesta horrores exteriorizar, poner en palabras (habladas) lo que piensa o siente. ¿Por qué? Nose, pero seguro me entienden.
Tímida de esas que cuando conocen alguien nuevo ponen un escudo invisible y muy muy a la moda de ese momento para poder encajar, que después se lo saca por supuesto y comienza a ser quien realmente es.
Tímida de esas que cuando esta en casa ajena no toma ni agua, porque capaz se le cae el vaso, moja todo, arruina la mesa, y se inunda la casa.
Tímida, muy tímida. Hasta que conoce a la gente que la rodea, hace amigos, se lleva bien, entra en confianza y chau timidez (no del todo, pero aunque sea un poco).
Pero volvamos a lo de no poder poner lo que me pasa en palabras habladas.
¿Y a dónde van esas palabras que no decimos? A ningún lado. O a todos lados.
Algunos, lo vuelcan en canciones, esos que tienen buen oído y facilidad para algún instrumento. No es mi caso.
Otros, pintan o dibujan o actuan o nose. Tampoco es mi caso.
Yo, escribo y escribo mucho. Demasiado. Tanto que a veces borro todo y no publico nada. Ni acá ni en ningún lado. Porque una vez más, me da vergüenza.
Pero cuando escribo siento que hablo conmigo misma. Esta bueno. Me contesto, me corrijo, me reto, me felicito. Pero más que nada me descargo. Pongo todos esos pensamientos y sentimientos en palabras sin decir ni una sola palabra. Escribir es espectacular. Dice tanto sin decir nada. Pone en pablabras todo sin pronunciar ni una sola. Escribir me encanta.
Escribir saca (casi) toda la timidez que tengo adentro mío.
Tímida de esas que se guardan todo para si porque les cuesta horrores exteriorizar, poner en palabras (habladas) lo que piensa o siente. ¿Por qué? Nose, pero seguro me entienden.
Tímida de esas que cuando conocen alguien nuevo ponen un escudo invisible y muy muy a la moda de ese momento para poder encajar, que después se lo saca por supuesto y comienza a ser quien realmente es.
Tímida de esas que cuando esta en casa ajena no toma ni agua, porque capaz se le cae el vaso, moja todo, arruina la mesa, y se inunda la casa.
Tímida, muy tímida. Hasta que conoce a la gente que la rodea, hace amigos, se lleva bien, entra en confianza y chau timidez (no del todo, pero aunque sea un poco).
Pero volvamos a lo de no poder poner lo que me pasa en palabras habladas.
¿Y a dónde van esas palabras que no decimos? A ningún lado. O a todos lados.
Algunos, lo vuelcan en canciones, esos que tienen buen oído y facilidad para algún instrumento. No es mi caso.
Otros, pintan o dibujan o actuan o nose. Tampoco es mi caso.
Yo, escribo y escribo mucho. Demasiado. Tanto que a veces borro todo y no publico nada. Ni acá ni en ningún lado. Porque una vez más, me da vergüenza.
Pero cuando escribo siento que hablo conmigo misma. Esta bueno. Me contesto, me corrijo, me reto, me felicito. Pero más que nada me descargo. Pongo todos esos pensamientos y sentimientos en palabras sin decir ni una sola palabra. Escribir es espectacular. Dice tanto sin decir nada. Pone en pablabras todo sin pronunciar ni una sola. Escribir me encanta.
Escribir saca (casi) toda la timidez que tengo adentro mío.
miércoles, 16 de diciembre de 2015
Carta a mi mejor amigo
Amigo mío,
Hoy 16 de Diciembre del 2015 terminas una etapa de tu vida. Felicitaciones por eso. Pero felicitaciones más que nada por animarte a seguir creciendo como persona, animarte a elegir una carrera para formarte como profesional. Felicitaciones por saber elegir, saber aprender y tener la voluntad. No hay nada más lindo en la vida que aprender. Y nada mejor que aprender sobre lo que a uno le gusta, le divierte y le hace feliz.
Elegiste una carrera, que espero sinceramente, que sea la correcta. Pero también espero que si no lo es, porque puede pasar, que sepas que no está mal equivocarse, levantarse y volver a elegir.
Quiero que empieces el año con el mejor de los ánimos, la mejor de las sonrisas y mucha pero mucha voluntad. Si, vas a tener que estudiar un poquito más, pero también vas a conocer gente increíble, vas a poder tomar decisiones propias de que hacer, cuando hacer, porque hacer y si hacerlo o no. Vas a aprender académicamente un montón, infinidad de cosas, pero en lo personal vas a aprender a como querés ser, quién querés ser, o quién relamente sos. Vas a aprender a decidir por vos, a donde estudiar, con quién y qué.
Te deseo el mejor de los éxitos y te dedico mi abrazo más profundo. Te quiero. Y te quiero para enseñarte, para ayudarte, para aconsejarte, para estar y para que vos hagas lo mismo conmigo.
Sos una persona absolutamente espectacular. No te olvides nunca de eso.
Una vez más, te quiero y gracias.
Yo.
(Quiero aclarar que si bien escribí pensando en una persona, cualquier otra lo puede tomar como un humilde consejo, en especial a esos que se egresan este año)
Hoy 16 de Diciembre del 2015 terminas una etapa de tu vida. Felicitaciones por eso. Pero felicitaciones más que nada por animarte a seguir creciendo como persona, animarte a elegir una carrera para formarte como profesional. Felicitaciones por saber elegir, saber aprender y tener la voluntad. No hay nada más lindo en la vida que aprender. Y nada mejor que aprender sobre lo que a uno le gusta, le divierte y le hace feliz.
Elegiste una carrera, que espero sinceramente, que sea la correcta. Pero también espero que si no lo es, porque puede pasar, que sepas que no está mal equivocarse, levantarse y volver a elegir.
Quiero que empieces el año con el mejor de los ánimos, la mejor de las sonrisas y mucha pero mucha voluntad. Si, vas a tener que estudiar un poquito más, pero también vas a conocer gente increíble, vas a poder tomar decisiones propias de que hacer, cuando hacer, porque hacer y si hacerlo o no. Vas a aprender académicamente un montón, infinidad de cosas, pero en lo personal vas a aprender a como querés ser, quién querés ser, o quién relamente sos. Vas a aprender a decidir por vos, a donde estudiar, con quién y qué.
Te deseo el mejor de los éxitos y te dedico mi abrazo más profundo. Te quiero. Y te quiero para enseñarte, para ayudarte, para aconsejarte, para estar y para que vos hagas lo mismo conmigo.
Sos una persona absolutamente espectacular. No te olvides nunca de eso.
Una vez más, te quiero y gracias.
Yo.
(Quiero aclarar que si bien escribí pensando en una persona, cualquier otra lo puede tomar como un humilde consejo, en especial a esos que se egresan este año)
martes, 1 de diciembre de 2015
Capítulo 1
30 de Noviembre del 2015. 23:13 horas comienzo a escribirles. No me da vergüenza contarles que les escribo en pijama y desde mi cama. Es que creo, que cuando estamos acostados antes de dormir, pensamos un poquito más.
Mañana empieza el último mes del año. ¿Qué significa? Vacaciones. Navidad. Fiestas. Verano. Si, pero también significa que pasó un año más de tu vida. El mío, espectacular.
Mi 2015 empezó con un enero aburrido por demás. Todas mis amigas del secundario estudiaban para ingresar a la universidad, iban al cursillo y demás. Yo ya había ingresado, en diciembre. Había ingresado al Colegio Universitario de Periodismo. Octava en la lista de méritos. Si, una ñoña. El ingreso fue muy fácil, admito que no estudié mucho, y que lo del puesto lo digo porque me gusta decirlo. Suena lindo.
Volvamos a mi enero aburrido. Entre tanto aburrimiento me replanteé si realmente me gustaba el periodismo, cuando desde cuarto año del secundario dije que iba a estudiar para ser intérprete.
En fin, empezó febrero y corrí a inscribirme a la Facultad de Lenguas de la Universidad Nacional de Córdoba. Si, estaba tomando la decisión de estudiar para un ingreso más. Al otro día empezaban las clases. Me tocó a la tarde, no me gustó, me cambié a la mañana. Hice amigas, que hoy conservo, aunque la Facultad se haya puesto en mi contra y me haya cambiado de comisión.
Llegó marzo y para mi suerte mientras empezaba a cursar una carrera estaba estudiando para los exámenes de ingreso a la otra. Una loca, ya se. Por suerte también, me fue bastante bien. En abril empecé las clases en la nacional y mi vida fue tomando un ritmo bastante movidito. Cursaba todos los días en ambas facultades. Si, pasé más horas arriba de un bondi o en un aula que en mi casa probablemente.
Mayo, Junio, Julio, Agosto, Septiembre, Octubre y llegamos a Noviembre. ¿En qué momento se pasó primer año? No importa. Lo que importa es que pasó.
Pasó. Y me encantó.
Me encantó aprender a dejar de lado (un poquito) mi timidez, mis prejuicios, mis comodidades, mi vagancia, mis malos humores (a veces) y me encantó aprender cosas nuevas. No sólo en lo académico, que el cerebro me explota de conocimiento, sino también en lo humano.
Aprendí que no todos creemos en las mismas cosas, ni tenemos los mismos valores, ni nos divertimos de las mismas formas. Aprendí que si hay un lugar donde vas a encontrar gente igual de rara que vos, es en la facultad. Aprendí que no siempre decimos todo lo que queremos decir a través de las palabras. Y sobre todo aprendí que si uno quiere, puede. Puede si realmente quiere. "Puede, si fija objetivo, hace foco, y no se desconcentra." Esas son palabras de un señor, que el nombre no voy a dar, pero que es uno de mis nuevos ídolos y solo lo escuché hablar una vez. Pero dijo tanto, y tantas cosas importantes, y coherentes, y motivantes, que lo tomé como un consejo y no me lo dejo de repetir.
Por eso les escirbo también, porque abriendome en la intimidad de mi blog, sueño, siempre soñé con ser escritora. Y estos son mis primeros pasos.
Aprendí tantas cosas, que si le pongo puntaje al año, del uno al diez, es diez.
Permiso para escribir. Prometo mejorar. Gracias por leer.
1 de Diciembre del 2015. 00:03 horas termino de escribirles. Un placer.
Mañana empieza el último mes del año. ¿Qué significa? Vacaciones. Navidad. Fiestas. Verano. Si, pero también significa que pasó un año más de tu vida. El mío, espectacular.
Mi 2015 empezó con un enero aburrido por demás. Todas mis amigas del secundario estudiaban para ingresar a la universidad, iban al cursillo y demás. Yo ya había ingresado, en diciembre. Había ingresado al Colegio Universitario de Periodismo. Octava en la lista de méritos. Si, una ñoña. El ingreso fue muy fácil, admito que no estudié mucho, y que lo del puesto lo digo porque me gusta decirlo. Suena lindo.
Volvamos a mi enero aburrido. Entre tanto aburrimiento me replanteé si realmente me gustaba el periodismo, cuando desde cuarto año del secundario dije que iba a estudiar para ser intérprete.
En fin, empezó febrero y corrí a inscribirme a la Facultad de Lenguas de la Universidad Nacional de Córdoba. Si, estaba tomando la decisión de estudiar para un ingreso más. Al otro día empezaban las clases. Me tocó a la tarde, no me gustó, me cambié a la mañana. Hice amigas, que hoy conservo, aunque la Facultad se haya puesto en mi contra y me haya cambiado de comisión.
Llegó marzo y para mi suerte mientras empezaba a cursar una carrera estaba estudiando para los exámenes de ingreso a la otra. Una loca, ya se. Por suerte también, me fue bastante bien. En abril empecé las clases en la nacional y mi vida fue tomando un ritmo bastante movidito. Cursaba todos los días en ambas facultades. Si, pasé más horas arriba de un bondi o en un aula que en mi casa probablemente.
Mayo, Junio, Julio, Agosto, Septiembre, Octubre y llegamos a Noviembre. ¿En qué momento se pasó primer año? No importa. Lo que importa es que pasó.
Pasó. Y me encantó.
Me encantó aprender a dejar de lado (un poquito) mi timidez, mis prejuicios, mis comodidades, mi vagancia, mis malos humores (a veces) y me encantó aprender cosas nuevas. No sólo en lo académico, que el cerebro me explota de conocimiento, sino también en lo humano.
Aprendí que no todos creemos en las mismas cosas, ni tenemos los mismos valores, ni nos divertimos de las mismas formas. Aprendí que si hay un lugar donde vas a encontrar gente igual de rara que vos, es en la facultad. Aprendí que no siempre decimos todo lo que queremos decir a través de las palabras. Y sobre todo aprendí que si uno quiere, puede. Puede si realmente quiere. "Puede, si fija objetivo, hace foco, y no se desconcentra." Esas son palabras de un señor, que el nombre no voy a dar, pero que es uno de mis nuevos ídolos y solo lo escuché hablar una vez. Pero dijo tanto, y tantas cosas importantes, y coherentes, y motivantes, que lo tomé como un consejo y no me lo dejo de repetir.
Por eso les escirbo también, porque abriendome en la intimidad de mi blog, sueño, siempre soñé con ser escritora. Y estos son mis primeros pasos.
Aprendí tantas cosas, que si le pongo puntaje al año, del uno al diez, es diez.
Permiso para escribir. Prometo mejorar. Gracias por leer.
1 de Diciembre del 2015. 00:03 horas termino de escribirles. Un placer.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)