Y de repente aparece ese mensaje en la pantalla de mi celular. Empieza con "falleció". Me quedo helada. Puede ser cualquiera, pero si lo ponen en el grupo de mis amigas es alguien que conozco. Me duele el pecho. Abro el mensaje y me entero que falleció la mamá de un amigo de mis amigos. Nunca la conocí, pero tenía un hijo divino. 48 años, y se murió de un ataque al corazón. No puedo evitar pensar en que ya estoy abajo de las sábanas y no le di un beso de buenas noches a mi mamá, o que no hablé con mi papá en todo el día y que lo veo una vez a la semana un rato nomas. No puedo no sentirme mal por no agradecer por estar viva todos los días, y por tener a mis papás vivos, sanos, y cuidandome. Quiero bajar corriendo las escaleras y abrazar a mi mamá con todas mis fuerzas, pero me quedo en la cama porque se que no le va a pasar nada y que mañana voy a desayunar con ella, como todos los días. Y así damos las cosas más importantes de la vida por sentadas, como si fuera normal tener a nuestros papás vivos, sanos y al lado nuestro todos los días. Me pongo en el lugar de ese esposo que hoy se acuesta y no tiene al lado a su mujer, al amor de su vida, a la mamá de sus hijos. Y que mañana se va a despertar sabiendo que su mujer no va a estar ni ayer, ni hoy, ni mañana. Es triste. Muy triste. Se me caen las lágrimas de sólo pensarlo. Escucho la voz de mi mamá hablando con mi hermana, se que está y qué está bien. La quiero abrazar, pero no tengo fuerzas. Miro al techo, y agradezco, no sé si a Dios, al universo, a la vida o a quién mierda le agradezco tener a mi mamá viva, sana y al lado mío.
Hoy fue una mamá, hace dos años la hermana de una amiga, mañana puede ser un padre. Cualquier dia puede llegarte un mensaje que empiece con "falleció" y se te puede partir el corazón.
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